He oído cosas extrañas sobre lo que sucede en el Templo. ¿Son ciertas?

(Original page in English.)

Algunos ex-miembros de la Iglesia han hecho declaraciones radicalmente falsas sobre el Templo. Algunas de esas aseveraciones son disparatadas, tan tontas, tan locas al tal grado de causar risa, si no fuera por el hecho de que con frecuencia aquellos que conocen poco sobre la Iglesia las han tomado como ciertas. Cualquier cosa que hayas oído relacionada con calaveras, sacrificios de vírgenes u orgías, no es verdad.

La simple realidad no puede competir con la ficción de historietas o con el sensacionalismo antimormón. De hecho, los que van cansados al Templo con frecuencia se duermen en el mismo. Nadie está desnudo; los hombres y las mujeres tienen vestuarios por separado, etc. “No hay ni una jota ni tilde de los ritos del templo que no sea ennoblecedor y santificante”. James E. Talmage, “La Casa del Señor”, p.90.

Dicho de otra manera, nada es chocante, pero hay ciertamente cosas a las que no estamos acostumbrados, como ser, la ropa que usamos en el Templo, los símbolos que usamos, las palabras y acciones rituales. Truman Madsen, después de relatar la experiencia lejos de ser ideal que tuvo el Presidente McKay cuando fue al Templo por primera vez ( aquí en inglés), ofreció tres razones por las que él mismo no había estado preparado y se sintió incómodo en el Templo. Una razón era que

…tenía una hostilidad autoinducida hacia lo ritual y hacia el simbolismo. La gente dentro y fuera de la Iglesia me había enseñado ––con buenas intenciones, sin duda–– que no creemos en ceremonias paganas; no creemos en todos estos procedimientos y rutinas; eso es lo que hacían en la antigua iglesia apóstata: ya superamos todo eso. Bien, esto es en efecto tirar al bebé con el agua para bañarlo. No estamos en contra de las ordenanzas. Dios las ha revelado nuevamente.

Truman Madsen, The Radiant Life (Salt Lake City: Bookcraft, 1994): capítulo 10. (traducción libre)

Mi punto de vista es que todo lo percibido como extraño en el Templo deriva de un factor––las ordenanzas del templo siguen un paradigma antiguo, muy diferente de lo que estamos acostumbrados en lo que respecta a forma ritual y simbolismo. Si llevamos al Templo nuestras suposiciones y expectativas modernas puede que nuestra experiencia resulte pintada en forma negativa. Al igual que la belleza, lo extraño radica en el ojo del que ve. A medida que comencemos a ver las cosas con ojos antiguos (y las lecturas aquí presentes están pensadas para ayudarnos a hacerlo), la experiencia comenzará a ser cada vez más rica y menos extraña. Incluso muchos no miembros que conocen poco sobre nuestros Templos pero mucho sobre el mundo antiguo tienen muchas cosas positivas que decir sobre ellos. (Los comentarios se encuentran en la sección ¿Son “Bíblicas” las Ordenanzas del Templo y Qué Quiere Decir Tal Declaración?)

Creo que las claves para tener una buena experiencia en el Templo son: 1) expectativas realistas, 2) ser moralmente limpio e intelectualmente despierto, 3) buscar el Espíritu y 4) tener una mente abierta que pueda adaptarse a un paradigma antiguo, 5) “hacer uso de los medios que el Señor ha dispuesto para nosotros” (Alma 60:21), o sea, buenos libros y artículos que tratan sobre el tema del Templo. ©


 
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